La accesibilidad en la web posibilita el acceso a la información y a distintos tipos de contenidos dado que reduce de manera notable barreras de tipo físico o técnico.

En los últimos años han surgido diversas iniciativas para coordinar un conjunto de directrices cuyo propósito es mejorar la accesibilidad en la web. Entre todas ellas, destaca la Web Accessibility Initiative (WAI), que forma parte del World Wide Web Consortium (W3C). Esta organización ha desarrollado el Web Content Accessibility Guidelines (WCAG) 1.0 que tiene como objetivo hacer el contenido en la red accesible a personas con discapacidad.

Además de las directrices del WAI que son consideradas, por la Unión Europea, normas "de facto", la accesibilidad en los sitios web de la Administración Pública tiene carácter legal: según la LSSICE (LEY 34/2002, de 11 de Julio entrando en vigor el 12 de Octubre de 2002) (Ley de Servicios de la Información y Comercio Electrónico) deben tenerse en cuenta las NORMAS UNE EX 139801 y 139802 (+139803). Junto a esta obligatoriedad legal, la Ley Orgánica 4/2007, de 12 de abril, por la que se modifica la Ley Orgánica 6/2001 de 21 de diciembre, de Universidades (LOU), en la disposición adicional vigésima cuarta se recoge la necesidad de que los edificios, instalaciones y dependencias de las Universidades, incluidos también los espacios virtuales, así como los servicios, procedimientos y el suministro de información, deban ser accesibles para todas las personas.

Por ello, uno de los principales objetivos de la web de la UAM es que todos los usuarios puedan navegar por los contenidos de este portal sin dificultades de acceso, con independencia de cualquier discapacidad física o técnica.

A tal fin, se han estudiado las diversas funcionalidades de este portal para que el usuario pueda acceder a todos los contenidos con mayor destreza. Entre las principales destacan:

  • El código HTML y CSS empleado se ajusta a las gramáticas formales para garantizar la correcta visualización de los contenidos en distintos navegadores.
  • Las características visuales del portal (tipo de letra, tamaño, color de fuente y fondo, etc.) se definen mediante la hoja de estilos para que el usuario pueda ajustar el texto a sus preferencias.
  • Se ha tenido en cuenta la estructura y la composición semántica del sitio. Por ellos, se ha organizado el contenido de las diferentes plantillas teniendo en cuenta los encabezados de sección, las listas y todos los elementos que ayudan a la comprensión general del sitio.
  • Los reproductores de vídeo utilizados en la web incluyen información en formato de texto oculto para todos aquellos elementos no textuales presentes en la interfaz de usuario, de modo que se garantice soporte a los lectores de pantalla.
  • Se incluyen subtítulos y descripciones audio en gran parte de los elementos necesarios en la interacción de los usuarios.
  • Se han habilitado controles para el ajuste de color y contraste, así como los controles de reproducción de vídeo estándar en internet (Youtube).